Prepárese para correr hasta la extenuación, para ver destruido todo lo que hasta ahora había sido su realidad inmediata, siéntase desorientado, inseguro, pequeño, humano, desvalido y solo en un mundo que se destruye a cada paso que da.
Corra hacia el refugio de una butaca, métase en la trinchera oscura de una sala, aprovisiónese con una gran cantidad de roscas, refresque su cuerpo sudoroso y maltrecho con una bebida helada y, por favor, disfrute, ahora sí, de la única esperanza que le queda de sobrevivir a la especie humana: la valentía y coraje de Tom Cruise, en guerra contra los extraterrestres; ayudado, eso sí, por la dirección de Steven Spielberg y las innovaciones tecnológicas de ILM, la empresa de George Lucas. Y no se preocupe, con esos valedores, seguro, seguro que no le pasa nada.


Y ¡corra, corra!, pero ahora sólo para conseguir llegar a tiempo el 29 de junio al estreno mundial de "La Guerra de los Mundos".
¡Schhhhssssss...! Empieza la acción. Y ahora, disfrute de la película.