La Cueva Pintada es, sin duda, el principal hito de todo el parque arqueológico y la más importante representación de pintura rupestre de todas las Islas. El mural que adorna tres de sus paredes tiene cinco metros de ancho, nueve de largo y tres de alto. La decoración está hecha a partir de pinturas en rojo y blanco, sobre fondo negro.
Los motivos representados son exclusivamente geométricos, entre los que destacan los círculos concéntricos, triángulos enfrentados por su base, líneas quebradas y horizontales. No se sabe con exactitud qu uso se le daba a este espacio (cueva funeraria, lugar sagrado, vivienda, etc). Sí se ha descubierto que fue pintada por una mujer que utilizó todos los colores y formas geométricas conocidos en la época.