Cómo es Canarias 7
Veteranos quiosqueros cuentan sus anécdotas sobre el trato diario con los lectores
Son el último eslabón de la cadena y hablan de historias como la de aquel día en que la guagua de Teror perdió todos los CANARIAS7
D.D. / Las Palmas de Gran Canaria
Los que venden el periódico
EN PLENA CAPITAL
Bazar La Prensa.
José María lleva cuatro años al frente de este bazar de la calle Luis Doreste Silva. Su llegada le ha dado aires nuevos, pero sus clientes son los mismos que hace 20 años. «Vecinos de la zona, sobre todo gente mayor y obrera» son los que pasan cada día a recoger su CANARIAS7. Reconoce haberse quedado más de una vez sin periódicos, «sobre todo cuando hay buenas promociones ». Aunque lleva poco tiempo en este mundillo, espera «poder seguir ofreciendo un servicio a los lectores y que no se pierda ese encanto especial de la información escrita».
Desde que tengo siete años vendo el CANARIAS7». Así de directa se muestra Natalia González, hija de Luis González, dueño de Bazar Luis, un comercio que en el mismo cartel donde lleva el nombre informa: «CANARIAS7 de venta aquí».

Este particular bazar de Teror fue el primero en vender CANARIAS7 en la villa. Este hecho le obligó a un cambio de local por diferencias «periodísticas» con el propietario del anterior inmueble. «Al principio fue difí- cil», cuenta Natalia. «El periódico lo mandaban en la guagua y teníamos que ir buscarlo a la estaci ón de Arucas». Tanto era el interés de algunos clientes que, según comenta, se acercaban hasta la estación para recoger el primer ejemplar del día de CANARIAS7. Cita a Pepito Benítez y a Pepito Domínguez, dos fieles terorenses del periódico.
Bazar Luis posee una amplia clientela en Teror. Y cuando llegan a por su dosis de informaci ón y, por una cuestión u otra, no la encuentran, claro, muchos se molestan. «Como cierta vez, cuando de camino al pueblo, la guagua que nos traía los periódicos cogió la curva de tal manera que la bodega se abrió y se quedaron todos en el suelo», cuenta entre risas ahora, pero «en aquel momento fue desesperante». Luis, el dueño, tuvo que ir personalmente a buscarlos para despu és hacérselos llegar a los vecinos.
«Aquí se mima mucho a los clientes». Que falta alguna pieza de alguna promoción, se pide; que hay que guardar un periódico para alguien rezagado, se guarda. «Esto es como una familia », comenta Natalia. «A algunos les costó adaptarse a la restructuraci ón del periódico», observa. Natalia no puede evitar demostrar lo orgullosa que se siente. El bazar es su vida y sabe que estará ahí «siempre», con CANARIAS7 día a día.
Los quiosqueros son profesionales madrugadores que empiezan el día con la prensa

Constante. En la calle Fernando Guanarteme se encuentra cada mañana Antonio Díaz, dueño desde hace 40 años de Bazar Nonín. Este hombre de 77 años lleva prácticamente toda su vida dedicada a su bazar. «La gente que viene a comprar su periódico todos los días son vecinos del barrio, gente obrera». Desde que en 1982 saliera CANARIAS7, no ha pasado un día sin que Antonio venda el periódico en su bazar. Abre todos los días a las seis de la mañana, y reconoce que «siempre hay alguien que llega antes que yo». «El CANARIAS7 ha cambiado mucho», comenta. «El diseño antiguo en blanco y negro era más tradicional, pero como todo en la vida, hay que modernizarse, mientras la información siga siendo buena y veraz, está bien», opina Nonín de la evoluci ón que ha tenido el rotativo durante los últimos años. Antonio Díaz no sabe cuánto más le queda «por aquí», pero abrirá el bazar «cada día mientras pueda».

Gran trabajador. Con un modesto negocio en la calle Triana de Arrecife, Carmelo Cabrera Hernández lleva más de 25 años dedicado a vender prensa escrita. Cada día coloca más de 100 ejemplares de CANARIAS7, en buena medida porque, al margen del despacho, no duda en llevar el diario a casa de muchos clientes en una moto que compró para este menester. Trabajador como pocos, abre mucho antes de que amanezca, y así día a día, sin descanso, hasta las 23.00 horas. Y con el mérito añadido de que lleva más de dos años sin tomar vacaciones. Ya piensa en el descanso de 2008. Volverá a salir al extranjero. «Cuando las cojo, salgo del país», comenta. México fue su última escala. Al tratarse de un negocio familiar, en esos días se limitará a cerrar. Se ríe cuando le comentan o le reprochan que es un enamorado del trabajo. Incluso ha escuchado comentarios de su esposa y tres hijos, pero reconoce que aún hay facturas que debe liquidar.

De padres a hijos. En la trasera del colegio La Destila de Arrecife lleva más de 40 años ofreciendo sus servicios un peque ño colmado con el nombre de Comestibles Vicente Martín. El hijo pol ítico, José Sánchez, es quien realmente regenta el negocio desde hace más de cuatro lustros. Y la prensa siempre ha sido uno de los primeros atractivos para fidelizar a la clientela. «La prensa va bien», matiza este empresario, si bien mostrándose ambicioso, pues «siempre nos gustaría vender más». Se queja de que la gente joven es menos dada a la tradición de la prensa escrita que las generaciones anteriores, aspecto que también observa en otros productos. En su caso particular, Sánchez reconoce que vende más prensa a hombres que a mujeres, si bien precisa que luego todos leen. Espera seguir así años, pues modestamente CANARIAS7 es un elemento de ayuda más para que sus dos ejemplares hijas sigan sus estudios.