25 años en Canarias
El único logro serio y permanente de estos últimos años es el Festival de Música
No hay salas de exposiciones, no se mueven las ediciones, no hay funciones de teatro o danza ni se escucha música de ninguna clase si las instituciones no dinamizan de alguna forma, por la escasa o nula implicación de la sociedad civil.
El binomio Política y Cultura
Emilio González Déniz / Las Palmas de Gran Canaria

M. Rostropovich.
El mítico cellista y director de orquesta participó en el Festival de Música.

Manuel Padorno.
Figura indiscutible del arte en las Islas, falleció en 2002.

Pedro Lezcano.
El autor de "La maleta" terminó desencantado de su flirteo con la política.

Alfredo Kraus.
Cualquier actividad lírica en las Islas acude al tenor grancanario como fuente de inspiración.
Dónde estábamos culturalmente en 1982? Pues de aquella manera, con la única pujanza de una generaci ón pictórica de los setenta y un adormecimiento de los narradores del boom, los narraguanches, que entonces parec ían desaparecidos después del baño de prensa que se habían dado en la década anterior. Por suerte, la mayor parte de estos narradores despertaron de su letargo amediados de los ochenta y dieron posteriormente sus mejores frutos. Pero entonces, en 1982, sólo se escuchaban las voces de los poetas de generaciones anteriores, por lo que muchos de ellos recibieron el calificativo de "social", cuando en realidad sólo hablaban de la vida. Claro que, hablar de la vida con todas las letras era entonces revolucionario.

Apenas se inauguró la autonomía, se convocó el Congreso de la Cultura Canaria, que era una buena idea, y que fue un ejemplo de organización ymovimiento de personas de la cultura, que hablaron aquí y allá en conferencias, mesas redondas y manifiestos, y así durante un año en los alrededores de 1986. Tanto esfuerzo y tanto gasto se veían necesarios, pues había que definir el camino para luego empezar a andar. Al final, ni siquiera tenemos una copia de las conclusiones, si es que las hubo, y todo ese esfuerzo se fue con el alisio. Al final la culpa recayó en los políticos, pero la verdad es que entre todos la mataron y ella sola se murió porque en el fondo nadie quería perder su parcelita, de modo que se implant ó un status quo que es el que sigue en vigor, apenas modificado de vez en cuando con este o aquel proyecto, que siempre tiene marchamo de futuro, pero que dura hasta el siguiente cambio político.
Y ese es el problema de la cultura en Canarias, que está ligada siempre a los avatares pol íticos. No hay salas de exposiciones, no se mueven las ediciones, no hay funciones de teatro o danza ni se escuchamúsica de ninguna clase si las instituciones no dinamizan de alguna forma. El único logro serio y permanente que Canarias ha conseguido en cultura en estos 25 años es el Festival de Música, y espero que dentro de otro cuarto de siglo podamos decir lo mismo del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. Y todo es consecuencia de lo mismo, de la escasa o nula implicaci ón de la sociedad civil en la cultura.
Hemos crecido en población y diversidad, y eso influye en cómo se entiende la cultura
En el tiempo de la sociedad de la información, las cosas siguen igual que antes, entra todo pero apenas si sale algo.
Canarias, siempre empezando un gran proyecto
Hace veinticinco años, Canarias se debatía en el marasmo de siempre, Tirios contra Troyanos, una pre-autonomía desinflada y la inminente promulgación de un Estatuto que se anunciaba como la panacea. Desde CANARIAS7 se ha tratado de cambiar esta inercia. Hubo distintos ensayos de páginas culturales, aparte de la información diaria de cultura, y finalmente cuajó Pleamar, una de los mejores suplementos culturales, si no el mejor, de la prensa española fuera de los grandes rotativos madrileños. Poco periódicos puede enorgullecerse de tener una páginas dedicadas a la cultura con el nivel, el cuidado y la oportunidad de Pleamar.
OBITUARIO
Nos dejaron. En estos años desaparecieron Alfredo Kraus, Felo Monzón, Agustín Millares, Pino Betancor, Joaqu ín Artiles, Rumeu de Armas, Pedro Lezcano, Pino Ojeda, Josefina de la Torre, Néstor álamo, Pérez Minik, Manuel Padorno, Jesús Arencibia... Su memoria, indudablemente, nos obliga a seguir.
Y esto es necesario que se recalque, porque es así cómo se van vertebrando las sociedades, semana a semana, siguiendo una línea firme pero flexible, y poniendo siempre sobre la mesa la actualidad como elemento de reflexión.
Es evidente que la sociedad canaria ha cambiado muchísimo en estos veinticinco años. También hemos crecido en poblaci ón y diversidad, lo cual hace que, si desde siempre hemos sido una sociedad en la que el mestizaje fue la norma, ahora somos doblemente mestizos. Y eso influye en la manera de entender la cultura, de hacerla y de proyectarla. Probablemente Canarias no ha tenido los gestores culturales que merec ía, y esto nunca se ha sabido entender porque cada cual se extasía contemplando su ombligo.
Canarias es como un niño que crece muy deprisa y alcanza en muy poco tiempo la talla de un baloncestista. El problema es que ese crecimiento exagerado en un tiempo corto hace que haya problemas en los huesos, en las articulaciones y, lo más importante, en la columna vertebral. Por lo tanto, Canarias ha crecido, pero su columna vertebral es muy endeble, y eso se nota en la proyección de la cultura, porque, por desgracia, siempre estamos empezando un gran proyecto, sea en música, en literatura, en artes plásticas, teatro o danza, y nunca se materializa con los objetivos propuestos.
Creación canaria... fuera de las Islas
De aquí. Hace veinticinco años era muy difícil sacar de Canarias las creaciones culturales nacidas aquí; ahora sigue siendo igual de complicado. Se me dirá que hay canarios y canarias que han logrado imponer su obra, pero en realidad están fuera de la Islas.
Ejemplos. Como ocurre con los escritores isleños que están en el circuito que pasa necesariamente por Madrid, con los pintores de más nombre y con todos los demás. �Dónde están Fresnadillo, Elio Quiroga, Félix Sabroso, Mateo Gil, Pedro Guerra o Mestisay?