25 años en Canarias

Un cuarto de siglo en Las Palmas de Gran Canaria: evolución y transformación

Los últimos 25 años han permitido que una ciudad con problemas de agua, sin infraestructuras y falta de cohesión se consolidara como la capital más importante de Canarias. Sin embargo, la urbe no está acabada y algunas heridas siguen abiertas.

De urbe a capital

J. Darriba/Las Palmas de Gran Canaria

Este periódico nació en el momento en que la ciudad daba sus primeros pasos para convertirse en algo más que en un conglomerado urbano, en una capital. Con la primera mayoría absoluta socialista en el Ayuntamiento -la de Juan Rodríguez Doreste-, la ciudad empezaba a superar sus problemas de abastecimiento de agua, los barrios recibían una atención especial en la política municipal y comenzaban las obras de los tramos VI y VII de la Avenida Marítima (1984). Era la época en que Guaguas Municipales se convertía en sociedad municipal (1985), cuando un viaje salía por cinco duros, aquella moneda tan grande con la imagen de la Corona en el reverso.

LA EVOLUCIóN DE LA CIUDAD EN FOTOS


El Paseo de Las Canteras

Más que adoquines.Los cambios de Las Canteras no han sido sólo de pavimento. En este cuarto de siglo, el paseo ha crecido hacia El Rincón -tras salvar el obstáculo de La Cícer- y El Confital gracias a un desembolso que rondó los 2.500 millones de pesetas. En todo caso, la playa no está acabada. Una de las actuaciones que queda por definir es la de su recuperación medioambiental. Ello exige la retirada de la arena sobrante y la lucha contra la plaga de erizos que está convirtiendo en un desierto marino los antiguamente ricos fondos de la bahía. Lo que es indudables es que seguirá siendo la joya de la corona.


El Carnaval para la ciudad

Rodríguez ‘Garbo’. En la retina de todos quedará para siempre aquella aparición del alcalde Juan Rodríguez Doreste, en 1982, disfrazado de Greta Garbo. El alcalde socialista fue el que recuperó la fiesta para toda la ciudad ya que hasta entonces los carnavales sólo sobrevivían en La Isleta gracias al tesón de muchos vecinos como Manolo García. Hasta 1982, las carnestolendas se extinguían en el parque de Santa Catalina pero su popularidad fue creciendo de tal modo que en ese año el Ayuntamiento recepcionó la fiesta. En 1994 se celebró la polémica edición con Ramoncín y Guillermo Montesinos, que enojó a toda una ciudad.


La nueva Avenida Marítima.

Vía y obstáculo. La ciudad entró en la democracia con carreteras del pasado. Por eso, se planteó crear una vía en los nuevos terrenos ganados al mar. El proceso fue lento y progresivo. En 1984, le tocó el turno a los tramos VI y VII, cuyas obras duraron tres años en los que la ciudad quedó, como quien dice, patas arriba. Hoy la avenida marítima sigue siendo esencial en la red viaria de la capital pero es también un obstáculo que impide el acceso peatonal hasta el borde marítimo. Las sucesivas corporaciones se han planteado soterrar buena parte de su recorrido y peatonalizar el encuentro con el océano.


Los centros comerciales

Cambios de hábitos. El centro comercial fue algo desconocido hasta fines de 1993. En apenas un mes abrieron sus puertas Las Arenas primero y La Ballena después. Luego lo haría Hoya de La Plata y, en 2002, Siete Palmas, siguiendo el plan trazado por el Plan General de Ordenación Urbana de 1989. En pocos años, estos centrosno sólo han modificado los hábitos de compra sino también los de ocio de los ciudadanos de la capital. Luego vinieron El Muelle y La Minilla, y aún quedan por construir los de Jinámar y el de Las Torres. El comercio tradicional ha sobrevivido a duras penas a esta prueba.


La circunvalación, sin cerrar

36 años después. El 13 de diciembre de 1999 se abrió al tráfico la carretera más esperada. La primera fase de la circunvalación era una realidad tras 36 años de espera. Desde 1963 hasta 1995 fue más un susurro que un proyecto pero a partir de ese año, 118 colectivos se unieron para reivindicar una vía que iba ahorrar unos 10.000 millones de pesetas anuales en concepto de desplazamiento a los ciudadanos y visitantes. En 1998 estalló la noticia del desvío de parte del hormigón a empresas privadas. Un año más tarde se abría a la espera de las otras dos fases. La cuarta -hasta Arucas- está sin cerrar.


Diez años con el Auditorio.

Pulso en la playa. El Auditorio Alfredo Kraus está también, como este periódico, de celebración. El 5 de diciembre de 2007 se cumplirán diez años desde que el coliseo de la música abriera sus puertas. Atrás había quedado un debate abierto durante la etapa de José Vicente León sobre la conveniencia de ubicar el edificio en La Puntilla o en El Rincón. Al final prevalecieron las tesis de José Carlos Mauricio y el Auditorio fue trasladado frente al centro comercial Las Arenas. Hoy, sin duda, es un referente por su programaci ón cultural y de congresos; por su diseño arquitectónico y por el nombre de Alfredo Kraus.


Una ciudad nueva

Zonas residenciales. Al calor de la circunvalación, lo que eran terrenos yermos se han convertido en una nueva ciudad. Siete Palmas, La Minilla, Tamaraceite y Lomo Los Frailes dieron a fines de los 90 el relevo a los crecimientos urbanos de la década de los 70 (Vega de San José, Rehoyas y Schamann), los 80 (La Paterna, Lomo Apolinario y La Feria) y principios de los 90 (Jinámar). Más de 13.000 nuevas viviendas se construyeron en la nueva zona de expansión de la capital a amparo del centro comercial 7 Palmas y la nueva ciudad deportiva. En la próxima década, el futuro lo escribirá Tamaraceite.

Fue un momento de cambio tranquilo que se aceleró en el mandato siguiente, el de José Vicente León (CDS), cuyo modelo de ciudad -plasmado en el Plan General de 1989- es el que hoy heredamos en buena medida.

Un periodo convulso

Pero la política puso freno a aquel desarrollo. Un pacto antinatura para repartirse el poder acabó con una sucesión de tres alcaldes en cinco años. Fueron los tiempos del time sharing, que acabaron con la anulación, por vez primera en España, del nombramiento de un alcalde por parte del Tribunal Constitucional.

Eso permitió el desembarco, por segunda vez, de Emilio Mayoral en la Alcaldía. En sus dos años de gobierno municipal se acometieron las obras que permitieron la transformación profunda de la ciudad, en especial el cambio de la red de alcantarillado que supuso el fin de las inundaciones de la ciudad baja.

Dos años después, un político desconocido -ajeno a la convulsa etapa del time sharing- sorprende en los comicios. Corría el año 1995 y José Manuel Soria inauguraba la primera de las tresmayorías absolutas consecutivas del PP. Su apuesta por la gestión indirecta y la política de expansión de zonas verdes, entre otros aspectos, tuvo su contrapunto en el envío de inmigrantes a la Península o en el derribo y transformación del Woermann. Pero la ola del PP siguió y convirtió a Pepa Luzardo en la primera alcaldesa de la ciudad. Era el 2003.

La polémica de La Gran Marina y el ansia de cambio devolvieron el gobierno al PSOE en 2007. Pero ése es el inicio de una nueva historia.

LOS PROBLEMAS SIN RESOLVER

  1. El traslado de la Base Naval. La vieja aspiración de recuperar el Arsenal sigue siendo un objetivo inalcanzable para la capital grancanaria.
  2. La ordenación del frente marítimo.Tras la anulación de La Gran Marina por la UE, los cambios en el Puerto amenazan con lastrar la ordenación del litoral.
  3. La desmilitarización de La Isleta. La recuperación de La Isleta como gran parque volcánico es el segundo gran pulso abierto con el Ejército.
  4. El fin de la reposición de El Polvorín. Quince años después de la firma del acuerdo de reposición, las obras de este barrio no han finalizado todavía.
  5. El proyecto del parque de La Música. En la década de los 90 se inicia el debate sobre el uso de El Rincón. Hoy todavía está por definir su futuro.
  6. Castillo de La Luz y Casas Consistoriales. Su rehabilitación la firmó Mayoral siendo alcalde. Hoy siguen en obras. Sólo se ha abierto el Pérez Galdós.

TRES RETOS DE LA ACTUALIDAD

  1. La unión de Vegueta y Triana con el proyecto Guiniguada. Tras la desaparición del escalextric en el mandato de Pepa Luzardo (PP), el gobierno de Jerónimo Saavedra (PSOE) ha anunciado su intención de seguir adelante con el proyecto de Joan Busquets.
  2. La recuperación de El Confital para uso y disfrute de todos los ciudadanos. El Ayuntamiento ha paralizado el proyecto previsto por Costas para la zona de El Confital. La nueva Corporaci ón de Saavedra pretende consensuar con diferentes organizaciones sociales el modelo y la gestión del último espacio virgen del litoral capitalino.
  3. La solución del tráfico y la potenciación del transporte público. El tráfico es uno de los mayores problemas de la congestionada capital grancanaria. Todo pasa por potenciar el transporte público pero eso exige reflotar Guaguas Municipales, una empresa cuyo déficit en 2006 alcanzó los 16,3 millones. Su deuda es de 33 millones.