25 años en Canarias
La etapa autonómica ha alumbrado una Nueva Canarias
En este cuarto de siglo el Archipiélago se organiza como comunidad autónoma y consolida un modelo económico que en la actualidad debe replantearse
El despegue de las Islas
El despegue económico de Canarias es anterior a la autonomía y se origina con el boom turístico en las Islas. Pero durante décadas el crecimiento económico, gestionado por capitales ajenos a las Islas, no llevó aparejado el incremento del empleo y las cifras del paro en las islas fueron alarmantes hasta el inicio de los años 90. La situación incidía negativamente en la renta y en la calidad de vida de los canarios, pero las primeras autoridades autonómicas no se ocuparon de ello en sus primeros pasos.

La propia construcción de la comunidad autónoma requería de buena parte de su dedicación. Fue un período fértil en la aprobación de leyes que hoy son el esqueleto fundamental de la Administración canaria. Pero también fue una fase de construcción del modelo económico, en aquellos momentos ante la disyuntiva demantenerse en el modelo de puertos francos, dejando de lado a la agricultura, o integrarse con todas sus consecuencias en una UE, que era el gran recurso al que se confiaba el conjunto de la economía española y un paraguas indispensable para el campo canario.
Hoy, 25 años después, la situación económica de Canarias se ha consolidado hasta tal punto que es un foco de atracción para los inmigrantes, muchos de ellos ilegales y procedentes de países sudamericanos. La moratoria turística, ideada para encauzar el auge desmedido del negocio turístico y de la construcción, pone sin embargo un gran interrogante sobre un modelo económico todavía sin alternativa.
En el terreno social, las islas se han convertido en la puerta de entrada a España y Europa de miles y miles de subsaharianos. La situación desborda a las autoridades canarias, aunque la incidencia de esta llegada masiva de inmigrantes es nula en la vida cotidiana de la inmensa mayoría de los canarios.



Una nueva clase política
EN ESE ENTONCES...
...tras el intento fallido de la UPC, no hubo una fuerza nacionalista hasta 10 años despu és de la autonomía. El proyecto surgió desde el otro lado del espectro político, la derecha conservadora y la insularista, con la colaboración de parte de la antigua UPC (ICAN y AC).
Madrid, Madrid.
CC, con grupos en las Cortes desde 1993 hasta hace unos meses, ha intentado emular a fuerzas como CiU en sus relaciones con el Estado.
Uno de los principales efectos de la implantación de la autonomía ha sido la aparición de una nueva clase pol ítica en las islas en cuyas manos están muchas de las decisiones que afectan al conjunto de la sociedad canaria. El empresariado, cuyos intereses estaban necesariamente ligados al poder central, ha establecido estrechos vínculos con los nuevos dirigentes y de su interacción han surgido en los últimos tiempos denuncias de prácticas irregulares. La sombra de la corrupción planea hoy sobre el Archipiélago, aunque las principales implicaciones de los casos que han sido denunciados o están siendo investigados proceden de los ayuntamientos, con importantes facultades en un terreno, el urbanístico, que es el más sensible a este tipo de prácticas.
El territorio es el bien más escaso en las Islas y sobre él se dirigen hoy lasmiradas demuchos de aquellos que 25 años antes solo lo podían ver como una inagotable fuente de materias primas para el negocio turístico, como son el sol y son las playas. La explotación intensiva del sector ha provocado daños importantes en el paisaje y el territorio y, hoy por hoy, la conservación de estos bienes públicos supone una de las principales preocupaciones de los colectivos ciudadanos. Esta presión ha obligado a las autoridades autonómicas a contemplar medidas como las Directrices de Ordenación del Territorio y del Turismo, que sin embargo están en cuestión por su efecto sobre el desarrollo económico.
En el terreno estrictamente político, la autonomía ha devenido en un revoltijo de siglas y personas que dan un aire enrarecido a esta actividad y suponen un importante grado de inestabilidad política. La causa principal ha sido la aparición del nacionalismo como punto de inflexión identitatario entre los dos grandes partidos de ámbito estatal, PSC y PP, y un sistema electoral que prima el factor territorial sobre el poblacional y dificulta hasta el extremo la consecución de mayorías absolutas.
Lo antinatural de un pacto entre socialistas y conservadores erige a CC ha situado a como eje de cualquier acuerdo de gobernabilidad y le permite hacer uso de forma alternativa del PP y del PSC, lo que desvirtúa a la postre el perfil de estos partidos.
Los socialistas, que fueron mayoritarios en la primera y la segunda legislatura sólo han vuelto a ocupar la primera plaza entre las preferencias de la población canaria en esta séptima legislatura.