CURRICULITO DE Paco Santana Santos
Francisco Santana Santos nace el 15 de febrero de 1954 en el barrio de la Isleta en Las Palmas de Gran Canaria. Dió sus primeros pasos, descalzo, por los pasillos de casa y las calles del barrio, donde se podía jugar de forma casi ininterrumpida, a no ser por algún coche que, de vez en cuando, muy de vez en cuando, se veía venir calle abajo.
Con seis añitos se encuentra de repente con las escuelas del barrio y alguna que otra "palmeta": Casa Carmita y Doña Faustina, para acabar dando con sus codos en el Colegio de los Reverendos Padres Salesianos de Las Palmas de Gran Canaria. La fructífera relación con Don Bosco, Domingo Savio y María Auxiliadora, entre otros, se alargaría lo que duraron la preparatoria, ingreso y bachillerato: ocho o nueve años. En justicia, hay que decir que sus aficiones teatrales, dramática, intelectuales y, sobre todo, humorísticas, se forjaron y casi se encaminaron de forma definitiva en esos años. Ocasiones no le faltaron entre tanta misa diaria, ejercicios de la buena muerte, capones, representaciones teatrales anuales, latín, griego, más capones y muchas travesuras y experiencias vitales que le costaron incluso la repetición de un curso. La vida le haría ver, con el tiempo, que, en realidad, ese año lo ganó en experiencia. Luego, llegaron el primer COU de Canarias y el Instituto Pérez Galdós. Siempre combinó las buenas calificaciones y cierta facilidad para los estudios, las relaciones humanas y el teatro, con alguna que otra gamberrada propia de la edad (de la edad que tenía entonces) y con las intensas vivencias en su barrio natal de donde nunca se apartó. En el "Billar del Proa" se completaba su formación en verano, hasta bien entrada ya la etapa universitaria. Durante ese curso de COU en 1971 representa La Cantante Calva de Ionesco. Le marcaría para siempre. Ya para entonces había empezado a despertar al compromiso social en forma de cristianos de base, tan de moda en la época.
En seguida vendrían la Universidad de la Laguna, el compromiso religioso más radical y la conciencia social y política; todo ello mezclado y entrelazado de forma íntima, muy íntima, con el despertar -casi insomnio- al amor en forma de compañeras de clase, de teatro... en fin, compañeras de la vida. Más teatro. Precisamente en el año 1972 conoce a Gregorio Figueras Martín quien sin saberlo llegaría a ser su pareja humorística en Piedra Pómez. Pero eso vendría mucho después.
Al fin Barcelona, donde estudia la especialidad de Filología Clásica y, tras unas duras pruebas de selección, entrada en el Institut del Teatre. Primer -y sin duda prematuro- matrimonio en el año 1975, cuando el dictador Franco decide dejarnos. Una nueva situación familiar obliga: abandono doloroso de los estudio de teatro hasta mejor ocasión y actividad laboral multifunción que abarcaba desde clases particulares en colegios privados hasta venta de terrenos. ¡Una experiencia religiosa!
1977: fin de estudios y vuelta a Canarias. Desde entonces Profesor de Latín y Griego en calidad de PNN (Profesor no numerario) y, desde 1984, Catedrático de Griego en Secundaria.
En 1986, tras un breve divorcio, crea Piedra Pómez en forma de programa de radio en Radio Guinguada y desde 1988 en forma de dúo con Gregorio Figueras, colega de Historia. Riendo en voz alta con Gre ha dado y sigue dando el espectáculo por escenarios, radio y televisión.
Después de haber descubierto un trozo del cielo unos años antes, decide por fin vivir en él. Lo hace en 1992 con Araceli -altar del cielo-, su amada esposa, excelente compañera y amiga. Hasta la fecha y más allá.
En 2000 se atreve a interpretar “Pareja abierta‿ de Darío Fo, cosa que, al decir de los que la vieron, hizo bien.
En 2005 inicia las actividades del Aula del Humor, después de recibir proposiciones en tal sentido por parte de la Vicerrectora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Sabe que el Sol se apagará algún día y pienas que si eso no preocupa lo más mínimo a la Cosejería de Turismo ¿por qué le va a preocupar a él?
En los años laguneros se produjo el milagro de abrir su mente al conocimiento profundo del mundo clásico y la religión se convirtió en mito. Luego, casi de forma natural, el hombre se vuelve la medida de todas las cosas. Los dioses se alejaron. Esto, de la mano de Protágoras. Con el tiempo, el estudio y cierta experiencia, estas ideas se han instalado y enraizado en su mente a codazos con los miedos y las supersticiones atávicas.
Actualmente hace pinitos estudiando griego moderno. Considera el sentido del humor una especie de filosofía de la vida y de la muerte y trata de inculcarlo a sus hijos: Paco, Freya y Lena. Algún día puede que publique la poesía que ha ido acumulando en todos estos años. O quizá, no.
