los blogs de Canarias7


Señores y señoras dirigentes del mundo desarrollado, retorcidos, atroces,

farsantes, impostores, despiadados, sádicos, incompetentes, desalmados,

inhumanos, brutales, incapaces, cínicos, farisaicos, ineptos, avariciosos, crueles

y otros elogios que se me agolpan cuando pienso en ustedes, reunidos una y

otra vez en aclimatadas y cómodas salas de conferencias, hospedados en

hoteles de cinco estrellas, viajados en lujosos aviones y alimentados en los

mejores restaurantes, todo ello pagado con nuestros impuestos, mientras es

insoportable la situación humanitaria de los refugiados sirios, congelados

en la fría y abúlica Europa, solo tengo que decirles:

refugiados.JPGDejen de ser todo eso que digo y sean generosos, honestos, cabales, lógicos,

leales, diligentes y personas dignas de respeto. Solo hay que comparar las fotos

que adjunto y pensar que hacer lo correcto es solo cuestión de buena voluntad,

que bastaría decir SÍ en esas inútiles reuniones que acaban todas en palabrería

inane. Sean por una vez seres humanos solidarios y justos y no una vergüenza

para la historia.


cc IMG_4350.JPGPara tener sentido de la realidad presente nada mejor que encomendarse a la historia. Es una paradoja (o una parajoda, que diría el novelista Carlos Fuentes), como la mayoría de las grandes verdades, y una paradoja es simplemente una verdad que no lo aparenta. Andamos metidos en superficialidades que consumen horas y horas de radio y televisión y ríos de tinta en los periódicos y revistas; la actualidad es una estrella de la telebasura haciendo de víctima y filosofando a lo Juan Belmonte, que tampoco filosofaba. Y uno relee la historia, compara y se da cuenta de que estamos viviendo uno de los momentos más convulsos de los últimos decenios, hay acontecimientos embalsamados desde 1945 y otros incluso desde 1918 que se precipitan a velocidades de vértigo. Las viejas heridas cerradas en falso comienzan a supurar, desde Siria y Pakistán hasta Crimea y Escocia, desde Palestina hasta Cataluña y Euskadi. Y hay muchas más cosas que huelen a podrido, pero resulta que es la arrogancia inútil de Sergio Ramos la que abre y cierra los telediarios. Y las paradojas son tozudas.


Hay poetas que cuando publican un nuevo libro hay que pararse. Se lo han ganado con los escalones anteriores de su trayectoria, en los que no hay un solo tablón que cruja. Sale un nuevo título y sabemos que será sólido, otro paso en un camino bien definido. Eso ocurre siempre que José Miguel Junco Ezquerra alza su voz otra vez. Es como jugar a lo seguro, porque sabemos que su poesía define al mismo tiempo a una tierra, un tiempo, un mar y una generación que son varias, porque como el mismo afirma "Los de mi generación nacíamos un poco más viejos".

lamujerdelava1.JPGAntes de sumergirme en el poemario La mujer de lava no he querido leer el pregón inicial que le ha escrito el editor y también poeta Santiago A. López Navia. Lo haré ahora, cuando acabe de escribir, porque sus palabras siempre son sabias y arrojan otras luces a la poesía que comenta. Pero antes no; quería recorrer solo el camino, pisar por mi cuenta el seguro escalón que esperaba de un nuevo libro de Pepe Junco. Y en ese empeño, me he encontrado con que no es un escalón más, se trata de un rellano, un respiradero, un espacio poético que envuelve toda su obra, uno de esos libros que en el futuro se nombrarán antes que otros cuando se hable del poeta.

Pepe Junco materializa las palabras del payador Atahualpa Yupanqui cuando aconseja que "lo primero es ser hombre y lo segundo poeta". Cuando lo lees también lo escuchas, porque es él mismo, no hay impostura, no hay alambique, es manantial directo. Pero, claro, esa fuente surge de una vida siempre alerta, mirando al frente y tirando de los rezagados. Y en esa vida la poesía se ha convertido en una norma ética de vida, la voz de la poesía de siempre es como un breviario que señala cada uno de sus pasos. De ese modo, el agua salta cristalina, porque la voz del poeta suena contemporánea y futurista, pero siempre resuena el eco de la gran tradición literaria, a la que el poeta no renuncia porque sabe que todo manantial se nutre de la lluvia.

lamujerdelava2.JPGEstamos, pues, ante un poeta grande, que lo es siempre con la naturalidad que da la tradición, el compromiso y la indagación vital y literaria. La mujer de lava es el libro que todo poeta quiere escribir porque es la exposición de pensamiento, sentimiento y técnica que fluyen sin forzar, como el vino lácrima Christi original que nace en los viñedos de las faldas del Vesubio, que antaño se hacía con el goteo de uvas sobre un cedazo, no de haberlas pisado en un lagar. Y esas gotas que caen son los versos de Pepe Junco en este libro.

Tal vez nos veamos tentados a emparentar La mujer de lava con otro de sus libro, El hombre de salitre. No creo que sean dos visiones distintas, en realidad es un juego de espejos, porque para definir al poeta están todos sus libros, aunque el que hoy nos ocupa es como un ajuste de cuentas personal. No pensemos en desgarros y venganzas, Junco ajusta cuentas solo con la poesía, y desde luego con gran beneficio. He señalado un solo verso del libro al principio, y podría señalar otros que trazarían un boceto de las distintas caras de esta pirámide poética. Pero lo mismo que yo no he querido leer antes los detalles señalados por López Navia, tampoco quiero mediatizar una lectura no solo recomendada, sino que, a mi parecer, se tendrá por imprescindible, más allá de lo insular, lo volcánico, lo femenino o lo generacional. Es poesía, nada más (y nada menos).


555IMG_4369.JPGCada vez que veo comentarios elogiosos sobre grandes personajes políticos de la Historia, me dan arcadas. La mayoría de estos tipos, por no decir todos, eran lo que hoy llamaríamos psicópatas, que cimentaban su poder en la sangre y el terror, y que sellaban su poder con obeliscos amenazantes. No veo por ninguna parte la grandeza de Gengis Khan, de Atila o de Alejandro Magno, que tenían los tres por norma pasar a cuchillo a los habitantes de las ciudades que conquistaban. Algunos de estos personajes ni siquiera querían quedarse con el territorio de los vencidos, simplemente destruían todo lo que encontraban a su paso, y tampoco solían estar a salvo los de su alrededor, que acababan muertos apenas se le cruzaran los cables al líder. Por no hablar de Napoleón, que tenía por costumbre escarmentar a las poblaciones derrotadas con ejecuciones masivas, fuera en Moscú o en Madrid. Y el gran Julio César, muñidor de lo que luego sería el imperio más glorioso de Occidente, que vejaba a sus víctimas, como al galo Vecingetórix, al que llevó preso a Roma y lo arrastró vivo por la ciudad a los ojos de todos, tiñendo de sangre las piedras del foro. Era la forma de mostrar el poder del gran hombre. Esta dinámica del terror ha seguido durante siglos y milenios, usando el miedo como arma política, contra los enemigos y contra el propio pueblo al que decían representar. No hace falta evocar a grandes genocidas reconocidos como Hitler o Pol Pot, basta mirar a nuestras democracias occidentales de oropel (democracia 1- UD Las Palmas 2, suele decir un amigo). Díganme si no es terror que los gobiernos sean cómplices de desahucios y abusos que nunca reciben castigo aunque teóricamente haya leyes (papel mojado) para eso. Díganme si no es jugar con el miedo andar lanzando proclamas sobre las pensiones, decir que sí o que no se va a aumentar el copago farmacéutico a pensionistas que por desgracia tienen que hacer uso imprescindible de medicamentos, poner en tela de juicio la sostenibilidad de las pensiones mientras se condonan impuestos multimillonarios a quienes más pueden. Como ha dicho el filósofo Zygmunt Bauman, fallecido ayer mismo, es mentira que proteger a las grandes empresas y fortunas cree riqueza colectiva, y con esos y otros miedos tienen a los sectores más vulnerables de la población con el alma en vilo. La mentira puede ser tan destructiva como las falanges de Alejandro Magno. Estamos viviendo probablemente la época más incomprensible de la historia, basta mirar a los refugiados ateridos, a las ciudades escombradas, a los ancianos muertos de miedo. Y luego aparece Aznar a darnos lecciones de grandeza política (ya digo, grandeza política 1-UD Las Palmas 2).


Llama calima el diccionario a cualquier fenómeno que llena el aire de partículas, dificulta su respiración y enturbia la visibilidad. La palabra "calina" es su sinónimo más usado, casi parejo con "calima", y suele aplicarse al enrarecimiento del aire por diversas causas, sea el vapor de agua en tierra (niebla, neblina), sobre el mar (bruma) o incluso por la contaminación industrial (calígine). Pero para los canarios, la calima es exclusivamente la procedente del vecino Sahara en forma de polvo en suspensión cuando sopla el viento del este o del sureste y hay restos de las grandes tormentas de arena en nuestro muladar, rtu181629.JPGel desierto más grande del planeta. Cuando el viento del nordeste nos trae el alisio, cesa la calima, y no son raros en invierno unos días con este fenómeno; suele hacerse acompañar de aire muy frío, al contrario que las calimas de verano, microscópica metralla abrasadora entre el bochorno. Cuando se respira mal y la visibilidad es reducida, se siente una especie de sensación clautrofóbica, y es como si todo funcionara a cámara lenta. De noche, las farolas proyectan haces espectaculares que rompen la oscuridad, pero todo se vuelve fantasmagórico y tenue, como en el poema de Tomás Morales "Puerto de Gran Canaria sobre el sonoro Atlántico, / con sus faroles rojos en la noche calina...", que acaba con esa sensación de vivir un sueño/pesadilla, como queda expresado en distintos versos del famoso soneto de nuestro poeta modernista: "silencio de los muelles en la paz bochornosa", "brillando entre las ondas muertas de la bahía", "vierte en la noche el dejo de su melancolía". También tiene ese aire confuso y cansino el ambiente que recrea JJ Armas Marcelo en su novela Calima, esta vez en medio de una calima de verano, pues se me antoja que la de Tomás Morales es invernal. La calima, calina o como quieran llamarla, el viento este-sureste, está presente en nuestra literatura, sea en los textos de Agustín Espinosa (Lancelot 28º-7º), en la polvorienta Mararía de Arozarena y en docenas de narraciones y poemas. Y siempre es lenta, con un toque melancólico y una sentencia reconfirmadora de en qué lugar estamos en el mapa, que muchos constatamos como un hecho geográfico y otros tratan de ocultar porque lo siente como una tragedia. Y esta es la calima que estuvo en Navidad, recibió el Año Nuevo y sigue después del 6 de enero, pues tal vez sea el polvo de una inexistente comitiva regia de regreso a Oriente. Si esos reyes fueran de verdad, en sus países tienen mucho trabajo pendiente.


Si Ionesco hubiese llevado al teatro situaciones reales de nuestro siglo XXI, lo habrían tachado de exagerado incluso en el contexto del teatro del absurdo, porque lo que hoy sucede puede ser tan imposible e inverosímil (absurdo, en definitiva) que ni siquiera cabría en el formato mental de obras como El porvenir está en los huevos o La cantante calva. Da risa un mundo en el que se le pide a los Reyes Magos una república o vemos cómo en nombre de lo nuevo se repiten esquemas de tiempos pasados. Hemos visto estos días cómo más de una formación política ha relegado de cargos orgánicos o públicos a algunos de sus elementos críticos, y lo más curioso es que tampoco están en las fotos, han desaparecido del cartel, o los han "borrado" como hacían Lenin o Stalin con los que caían en desgracia.

IMG_4361zzz.JPGLa mentira ya no se distingue, se cumple matemáticamente uno de los principios goebbelianos, basta con repetir muchas veces una falsedad y las redes sociales y los medios fijarán eso que ahora llaman posverdad. Es decir, no importa la verdad sino lo que se establezca como cierto. Es como en los partidos de fútbol, da igual si hubo trampas, si el gol fue o no legal, lo que cuenta es el marcador final. Y ese es el mundo en que vivimos, y sucede en cualquier ámbito de esta sociedad en la que se han dislocado los valores. Que nadie se llame a engaño. Es lo que hay. Buen 2017.


Si los últimos libros de los que hablé en 2016 estaban escritos por mujeres, quiero que 2017 empiece también con otras dos autoras, muy diferentes, que tienen una manera personal de acercarse a la escritura. Me refiero a Mayte Martín y a Elizabeth Hernández Alvarado, que firman sendos libros incatalogables, pues ambos juegan con distintos géneros pero que al final son literatura por el cuidado y la manera de acercarse a la reflexión, la creación y el juego literario.

Nueva 34567.JPGMayte Martín firma un volumen titulado Reflexiones en blanco y negro, que son pequeñas cápsulas que se mueven entre el ensayo, la narración y la prosa poética. Apoyada en obras plásticas, mayoritariamente fotografías, de más de 60 artistas de todas partes, Mayte trenza unas piezas que pueden leerse en cualquier orden, porque son independientes y al mismo tiempo configuran un espacio, que es el de la manera de mirar el mundo que tiene la autora. Sus textos se acercan a la belleza, al dolor, a la incertidumbre, a la pregunta súbita que nos asalta en cualquier esquina de la vida. Es un libro ideal que no exige continuidad, puede leerse en el sofá, en la guagua, en la sala de espera del dentista o diez minutos antes de dormir. Siempre hay un final en cada lectura, y se establece como una especie de breviario que, además de trasladarnos las certezas y las dudas de la autora, provoca que quien lee se plantee sus propias preguntas o se reafirme en sus certezas.

Por su parte, Elizabeth Hernández Alvarado aborda su primer libro en solitario, puesto que antes había formado parte del grupo Papiromanía, con el que compartió una anterior publicación. La que hoy nos ocupa se titula Pensando a gritos, que recoge textos de pausada reflexión y otros salidos de un impulso, que se definen desde su posición de mujer que observa el rastro de la historia y trata de otear un nuevo horizonte. Es una lectura muy interesante puesto que esas ideas están trasladadas con una prosa muy limpia, que huye de arabescos impactantes de los que solo deslumbran pero no iluminan. Elizabeth es la prueba de lo que afirmaba Eugenio D'Ors: "La prosa, como las uñas, es más fácil tenerla brillante que limpia". Y es esa limpieza cargada de ideas la que hace que haya que tener en cuenta a esta autora, y se me ocurre pensar en las posibilidades infinitas que un estilo así tendría en la narrativa pura y dura, que ella acomete de vez en cuando pero sin atreverse a entrar del todo en la ficción.

Dos libros para empezar el año, que tienen en común su procedencia de un blog, nuevo formato digital al que se tiene como cosa menor. Pero no; hay vida en los blogs más allá de tutoriales para hacer un pastel, maquillarse o comentar los vestidos de una fiesta. Los blogs también son espacios en los que, como en el papel, el talento se hace presente, y es una nueva y creativa manera de hacer literatura. Mayte y Elizabeth son dos ejemplos.


Como es final de año, les dejo una cuarteta popular
(cuatro décimas), corriendo a gorrazos 2016.
Esto supone un mayor motivo para que les desee
lo mejor para 2017, que ya está aquí.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

I

Dos mil dieciséis fue un año

cruel, inhumano, infame,

no hay palabra que lo llame

porque de sangre fue un baño.

Nada malo nos fue extraño,

aa11119.jpgdel conformismo a la histeria,

el dinero fue una feria,

los ricos dilapidando

y los de abajo sudando

por un sueldo de miseria.

.
.

II

Se han muerto los referentes

que escarban un hondo hueco,

pues nos dejó Umberto Eco

y Harper Lee ya está ausente.

Se liquida el siglo veinte,

y la música se enturbia,

El Lebrijano diluvia,

José Menese cerró,

Debby Reinolds se esfumó

cantando bajo la lluvia.

.
.

III

John Glenn, tocando la flauta,

a Casius Clay arrastró,

¿Quién teme a Virginia Wolf?

dijo Albee el argonauta.

Siguiendo la misma pauta,

bb222IMG_4101.jpg La Parca a Bowie le aúlla,

haciendo que Prince concluya,

que Carry Fisher se escarche

y Leonard Cohen se marche,

Suzzanne, Marianne, Hallelujah.

.
.

IV

Doce meses de fragor,

con líderes incapaces,

mentirosos muy audaces

no ven ajeno dolor.

Casi un padre abandonó

este mundo tan bellaco,

solo una luz en lo opaco,

un libro, El tren delantero.

Año triste y marrullero,

¡¡¡LÁRGATE A TOMAR POR SACO!!!


La contaminación del aire está de moda en estos días por las medidas tomadas por el ayuntamiento de Madrid de dejar en días alternos circular solo a la mitad vehículos (matrículas pares o impares) y en Canarias por la calima intensa. Cada día es más evidente que los gobiernos no velan por el interés general, y eso ocurre por una de estas dos causas: o están sujetos por los poderes económicos y actúan a su dictado, o en el caso de que sean independientes están compuestos en sus distintos niveles por personas incompetentes o preocupadas solamente de perpetuarse en sus cargos y a ser posible pillar otro más alto. Si sabemos desde que existen los motores que los diesel expulsan más partículas nocivas y más dañinas que los de gasolina, ¿cómo es posible que los gobiernos hayan permitido que en los últimos años se promocionen los coches diesel, desde los utilitarios hasta los de gama alta?

cantaminacion 3.JPGAntes, se usaban motores diesel en vehículo pesados, seguramente porque su fuerza era mayor, y los coches ligeros iban a gasolina, salvo algunos de servicio público porque la diferencia de precios era abismal entre los dos combustibles. De repente, el gasoil se ha convertido en una maravilla y ya solo falta que haya motocicletas diesel, precisamente en una época en la que se debería impulsar la tracción eléctrica o la de los llamados híbridos. Y caemos en el escenario de siempre: intereses económicos. Con la proliferación de los motores diesel, el precio del gasoil de ha puesto a niveles muy cercanos a los de la gasolina, con lo que no hay tanta diferencia a la hora de repostar. Ganan las petroleras, que se ahorran parte del proceso, y ganan los estados porque buena parte de ese nuevo alto precio son impuestos. Con los avances tecnológicos, los diesel han reducido el ruido y la vibración hasta equipararlos a los de gasolina. Pero, claro, siguen siendo doblemente dañinos por la cantidad y la calidad de las partículas que expulsan. Mucho diseño, nuevos materiales y robótica incorporada, pero contaminan muchísimo, tanto, que algunos fabricantes han hecho trampas, no solo la marca que se vio envuelta en un escándalo recientemente. ¿Y los gobiernos qué han hecho? Mirar para otro lado y a veces poner trabas al desarrollo de motores alimentados por energías renovables. Blanco y en tetrabrik...

cantaminacion 2.JPGEn otros ámbitos, la sensación de impunidad es la misma. Escucho en un noticiario que las empresas de perfumes pierden mil millones al año debido a la introducción de productos falsos que incluso pueden ir contra la salud. Y lo único que se les ocurre es advertir a la ciudadanía para que se ponga atención y no nos den gato por liebre. Sucede con muchos productos, sean de vestir, de alimentación o de cualquier otra clase. El usuario no es un experto y, además, confía en que lo que le venden, sea autóctono o de importación, está supervisado por el organismo correspondiente. Entiende que los gobiernos poseen mecanismo de control e inspección en diversas áreas, desde la industria al comercio y la sanidad. Pero, claro, para que todo eso funcione hace falta que haya más inspecciones, y eso cuesta dinero. Bastaría con que esas grandes empresas pagasen impuestos al mismo nivel que las pymes, asunto, por supuesto, disparatado e impensable. Por no llorar, me entra la risa cada vez que escucho a los (i)responsables políticos hablar de algún tema concreto, haciendo gala de su desconocimiento o de su cinismo, porque o es un incompetente o una marioneta (no sé qué es peor). Y para hacernos una idea de lo insalubre que es la contaminación por calima, diré que el aire de Canarias, por ese polvo que viene desde África todo el año (hasta los días en que no se percibe), ya tiene niveles de contaminación que aconsejaría que en Canarias no se quemase ni una gota de combustibles fósiles para no enrarecer más un aire que ya tiene bastantes impurezas con las que le da la naturaleza. Posibilidades para producir energías renovables hay como en ninguna otra parte del mundo, pero siguen empeñados en el petróleo y el gas. La conclusión vuelve a ser la misma: intereses económicos de unos pocos. Y nada de esto se aborda porque quienes tienen que hacerlo están muy ocupados inventando realidades paralelas para contarlas en los telediarios o maquinando crisis cainitas de parvulario y otras machangadas.


Cuando yo era un muchacho, casi todos los pilares de cualquier clase que se tenían como referencia obligada ya eran historia cerrada de una manera y sería así para siempre. Einstein, Gardel, Gary Cooper, Isadora Duncan, Capa, Juan Ramón Jiménez, Virginia Wolf, Orwell, Albert Camus... Quienes habían inventado el siglo XX llevaban décadas muertos o les había entrado urgencia en morirse antes de que uno fuese consciente de su grandeza. Tengo remota memoria del revuelo que hubo cuando murieron Marylin Monroe, John Kennedy o Luther King, y creo que guardé un Foto0330.JPGrecorte de periódico del entierro de Azorín, porque lo estudiaba en el bachillerato y decía con letras grandes que era el último superviviente de la Generación del 98. En la década de los 70 desaparecieron Picasso, Neruda y Stravinski, y de aquellas generaciones que cimentaron una nueva manera de ver el mundo aguantaron un poco más Borges, Greta Garbo y Alberti. Pero también les dio por morirse, como a las estrellas del rock que a finales de los 60 y primeros 70 parece que firmaron el pacto de morir a los 27 años: Jim Morrison, Janis Joplin, Jimmy Hendrix, y como John Lennon no quiso morirse un pirado le pegó un tiro. Pero surgieron movimientos, voces, ideas y talento para las nuevas generaciones, y siguieron brotando durante años: David Bowie, Michael Jackson, Prince, Georges Michel, Amy Winehouse... También se han ido muriendo como en cadena, cada vez con un intervalo más corto, y se han llevado con ellos o echado por delante a Yuri Gagarin, Harper Lee, Christopher Reeves (Supermán), John Glenn, Ray Bradbury, Boby Fisher y Leonard Cohen y un listado de iconos insustituibles. Todos los referentes liquidados. Es como una broma infinita ideada por el novelista David Foster Wallace, que también cerró su carpeta en 2008. Suele decirse con frecuencia y sin muchos argumentos que está clausurándose una época, pero esta vez es verdad, el siglo XX está echando el cierre pues nos dejaron hasta los que conspiraron para inventar otro siglo XXI (Reagan, Thatcher y Wojtyla). ¡Es que se han muerto Paul Newman y Lauren Bacall, algo inimaginable! Hombre, por Dios, si hasta Alfredo Di Stéfano ya no está aquí. Solo nos queda encomendarnos a Bob Dylan, Madonna y Serrat, porque de los que fundaron el siglo ya solo quedan Kirk Douglas y Olivia de Haviland, Espartaco y Melania nos asistan.

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